De la universidad al mundo laboral es muy común ver como personas saltan de un renglón a otro según como la vida o el destino los va ubicando y refiriéndome al mundo de las comunicaciones es bastante frecuente. Me pasó a mi de la publicidad al Internet. Realmente en la publicidad nunca ejercí de una manera directa y activa, sin embargo el “chip” que se obtiene del medio y de los años entre la universidad y los “guruses” con los que te relacionas, es muy difícil de cambiar. Inclusive cuando entré por casualidad a cursos de multimedia buscando un área nueva donde desarrollarme, pero con la intención oculta de mi verdadero interés en ese entonces; “aprender a usar los softwares de diseño gráfico full”, pensé que era un medio más para seguir siendo “publicista*”, o sea, migrar lo que tenía codificado en mi cabeza a otra plataforma nueva.


Nunca negaré que de la publicidad quedan muchas cosas buenas, sobre todo a la hora de desarrollar un “concepto”, cosa muy poco apreciada por muchos, pero llegar a un punto y a partir de él multiplicar su potencial es un largo camino, no siempre se tiene la suerte de que la “iluminación” nos llegue de un zopetón, pero los resultados de todos modos son sumamente gratificantes.

Cuando se trata de la web, es otro mundo, ya lo que es “cool” en mi chip publicístico puede llegar a ser una mala práctica en este medio. En vez de bregar con imprentas y productoras, hay que bregar con desarrolladores los cuales tienen diversas maneras distintas de llegar al mismo fin. Y detrás de un portal web, se encuentra una especie de torre de babel virtual llena de lenguajes distintos.

Toda una experiencia es cuando tienes que hacer un proyecto de Internet para o en conjunto con un publicista o agencia publicitaria; con tal de que todo se mueva, se transforme, salte, brinque y se despatille, no les importa valerse de herramientas que para los de este lado son casi puras “malas palabras” comparables con lo grave que sería el uso de la tipografía “comic sans” en el chip publicístico.

*Publicista. En República Dominicana se le llama publicista a todo aquel que trabaja en lo que se entiende que es el gremio publicitario, ya sea en el área de creatividad, arte, ejecutivo de cuentas, o cualquiera dentro de una agencia de publicidad, también al freelance, diseñador de camisetas, fotógrafos, dueños de bares, etc. También se dice de aquellos que van a las oficinas en jeans rotos, chancletas, t-shirts, ropa colorida o salen un poco de los estereotipos comunes. Usan palabras como : “cool” “coolisimo”, apero, aperisimo, feeling, concepto… (Pss! Mr or Mrs estreigt: es una broma).
 


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