Lo peor del mar es morir de sed… bien lo dice Gustavo Cerati en su canción. Usando esta frase en el entorno del diseño y desarrollo para el Internet pudiera referirse a la angustia que suele causar este medio, donde el delimitar un proyecto resulta frecuentemente muy difícil de lograr. ¿Hasta dónde llegar?, ¿qué tecnología utilizar?, ¿qué lenguaje de programación?, ¿cuál CMS?, ¿colores, diseño, ruta de navegación?… En fin; empieza el benchmarketing (una forma muy sofisticada de decir: “explorar el ambiente, ver lo que hay y ayudar a despertar ideas”).

Evidentemente cada producto a desarrollar cuenta con diferentes características de simpleza o complicación. Quizás nos topamos con proyectos que son simples a la par que complicados, por ejemplo, algo que no necesite desarrollar aplicaciones de uso, pero a su vez cuenta con mucho contenido que debe de organizarse y presentarse de cierta manera para lograr su fácil acceso y comprensión.

Entre foros, blogs, colegas y ejemplos te vas perdiendo, te entusiasmas, te desanimas, empiezas un boceto el cual luego te cansas de ver y por eso empiezas a dudar de que vas por el camino correcto. No bien conoces un CMS cuando ya empiezan a lanzar otros nuevos. Y así la sed aumenta y mientras más investigas más información aparece. Si a esto le sumamos la inseguridad del cliente o del jefe, el cual a su vez se va encontrando en el medio con “cositas” y comienza a decir : “yo quiero que tenga esto”, “pero mira lo que hizo fulano” , el estrés sigue en aumento, el mar de la Internet se vuelve tan inmenso que la información y los recursos resultan tan salados que definitivamente mueres de sed.

Por eso, aunque aún estoy en el camino hacia la meta, creo que la mejor solución es hacerse uno mismo de sus límites, a pesar de que lo limitado puede ser perfectamente infinito (nunca olvidaré esa fabulosa cátedra de mi profesora de matemáticas Ligia y su marido, otro inminente profesor de la UASD) y con esto quiero decir en este caso; que el hecho de crearse límites no sea equivalente al no aceptar cambios o novedades. Es sano crear un estilo, hacerse experto en un entorno y segmentar la búsqueda de antecedentes, competencias y similitudes. No obstante, no podemos limitar la sed del cliente o del jefe, pero tenemos que estar preparados para saber que nuestra propuesta es superior, o es la que mejor se ajusta al presupuesto con el que contamos (si, porque muchas veces se paga por un avión y sobre la marcha se nos pide una nave espacial), o en el caso contrario donde la idea realmente es buena pues hay dos opciones: la primera es que, si no implica un problema, implementarla (aunque se corra el riesgo de que una vez complacido en una hay que complacer en todas) y la segunda, es dejar entendido que pudieran hacérsele mejoras en una segunda etapa.

Creo que es mejor seguir la corriente del río que morir de sed en el mar.
 
Confieso que la primera vez que escuché al departamento de mercadeo hablar de hacer un concurso de blogs, no me entuciasmé mucho a pesar de ser bloguera, quizás, porque nunca en mi vida he sido muy dada a participar en competencias.

Cómo siempre quise la oportunidad de que alguna mecánica ayudara a incrementar las visitas del sitio web institucional, pues entendí que esta sería la oportunidad.

Quienes trabajamos en esta iniciativa no teníamos muchas pretensiones; sería algo sencillo, en el marco de la Feria del Libro, con unas bases simples, un proceso prácticamente manual y lo más transparente posible.

El jurado: María SoldevilaMitsuteru Nishio, Magaly Pineda, José Rafael Sosa y una servidora.

Se llegaron a inscribir más de 200 blogs. Cómo el tema era “Mi país, mi comunidad” ciertamente cerraba un poco el margen de concursantes.


Me da pena admitir que sentí en una gran cantidad de blogs la baja educación que hay en RD. Si bien es cierto que tenemos en la red muchos blogs muy buenos, también es muy penoso que cientos de blogs tengan un nivel ortográfico y de redacción tan terrible que nos dé vergüenza ajena. Esto a mi me partió el alma, chocarme con esta realidad de frente. Pero en fin, espero que para la próxima entrega podamos poner en marcha una serie de proyectos que ayuden a mejorar la calida de los blogs.

Como ya dije, se trataba de un método sencillo, lo que terminó provocándome mucho trabajo: desde la recopilación de las fichas de inscripción en línea, la publicación de los listados, hasta el modo de votación. Todo esto porque no imaginamos que se inscribirían más de 80 personas.

Miro atrás y no se como me las arreglé para lidiar con todos los frentes abiertos que se me presentaron: jurados, opiniones de mis compañeros, blogs participantes y sus fans, al mismo tiempo que cubría la #FL09 por Twitter, daba mis clases y estaba en el equipo de Internet Sano.

Entendí que a veces obviamos que cualquier mínima cosa puede ser un punto de inconformidad. Los navegadores (browsers) tienen caché, los sistemas fácilmente tienen un “delay” en dar resultados, sobre todo cuando están siendo saturados. Aquel que tiene más conocimiento técnico, hace uso de trucos para tomar ventaja. En fin, todo es parte del proceso. Sin embargo, la espinita que me hizo sentir mal en varias ocasiones, viene dada por la falta de confianza, las ganas de insultar, la falta de respeto, la poca ética y la grosería que mostraron algunos con sus comentarios.

Imagínense ustedes, una persona sin un interés particular, trabajando con toda la buena fe, fajada para que los demás miembros del jurado, personas ocupadísimas, tengan el camino más fácil, también tenga que lidiar con majaderías, ¡muy duro! Yo lo que me pregunto es: si existen unas bases para participar en un concurso, y usted participa en el, luego no puede quejarse porque se siguió lo expuesto en las bases, por tanto, si usted no leyó las bases, ¿quién es el culpable?

Pero en fin, como todo en la vida, no cambio esta experiencia por nada. Total, fueron mucho más las alegrías que las penas. Aprendí además que las personas desatan su ira en temas que no tienen una importancia contundente (por lo menos para mi, que entiendo que peliar por un premio es una tontería). Pero bueno, los “comunicadores” saben que aquello que no causa controversia equivale en cierto modo a que no tuvo impacto social.

 
Este año me ofrecí para trabajar en el pabellón de mi oficina en la Feria del Libro. Es un trabajito que muchos le sacan el cuerpo, ya que no hay nada más complicado que “bregar con gente”. Sin embargo, para mi fue una grata experiencia, a pesar de que caí en mi propia trampa; los demás empleados cuando cumplían turno en el pabellón, no hacían su trabajo regular, mientras que yo cargué con las dos cosas y más dos proyectos extraordinarios a mi rutina. No es que sea superwoman, es una cuestión circunstancial de la naturaleza de mi trabajo y la falta de asistencia que tengo, más el “timing”.

Decidí asumirlo así porque no hay nada más valioso que sacarle provecho a las experiencias. Iré contando poco a poco de cómo me sirvió ese baño con el pueblo de 15 días.

Al principio yo colaboraría con la cobertura en Twitter y 4 paneles sobre blogs, sin embargo, los paneles se convirtieron en clases diarias llamadas “Cómo hacer tu blog” con Blogger como herramienta.

Para el mundo de los ya blogueros esto es algo insignificante, pero el éxito de esta clase fue increíble, las personas se acercaban al pabellón desde temprano preguntando por plazas. Este trago de realidad es que pone a una en perspectiva, ya que tendemos a hacernos un mundillo algo hermético entre los que usamos la Web 2.0. A pesar de que estoy consciente de las estadísticas de conectividad y acceso a nivel nacional y mundial (la famosa brecha digital), no se compara al hecho de toparse con esa realidad de frente por varios días consecutivos.

A groso modo, puedo decir que impartí clases a más de 120 personas. Encontré más de 15 casos de alumnos que no tenían siquiera una cuenta de correo electrónico y más de 30 no sabían lo que era un Blog. Un 95% se fue con su blog creado, un 2% regresó a preguntar su clave y cómo acceder. Yo espero que aunque sea un 20% realmente le de un uso productivo a su blog.

Noté que un 98% de los estudiantes que tenían cuentas de correo electrónico, usaban Hotmail. A mi particularmente me extraña porque la verdad que es de las peores herramientas de correos gratuitos que existen. También noté la gran confusión de terminologías que hay respecto al internet, imaginarse que a un correo electrónico se le diga msn aunque se trate de una cuenta de Yahoo o de Gmail, es muy gracioso.
Con el pasar de los días fuí adquiriendo práctica. Hacía mucho hincapié en que nunca cerraran la ventana del Blogger si necesitaban visitar otro Sitio Web. Práctica extraordinariamente común; salirse del sistema y no saber cómo regresar.

En sentido general sentí la falta de atención por parte de los estudiantes, los cuales en su mayoría oscilaban entre los 14 y 25 años. Siempre hay que repetirlo todo muchas veces. Se distraen con facilidad a pesar que están tomando unas clases que son voluntarias (o sea, ellos quisieron tomarlas por gusto). Se colocan unos audífonos para oir música, abren el Messenger, entran a diferentes sitios y no les avergüenza volver a preguntar, como si eso no fuera una falta de respeto. Sin dejar de mencionar las interrupciones para preguntar cosas fuera de contexto.

Gracias a Dios mi caracter me dejó manejar esta situación mejor de lo que pude imaginar, haciendo una mezcla entre estricto y relajado. Pero en el fondo me parte el alma la falta de disciplina que tiene el dominicano.
Al final, recibí el cariño y el agradecimiento de varios estudiantes que me hicieron sentir que valió la pena el esfuerzo. Eso ha sido para mi muy gratificante.
Espero tener más oportunidad de compartir con otros lo que voy aprendiendo.
 

Posted on 12. Feb, 2009 by ClaudiaRita in Reflexiones
Inspirada en dos post interesantísimos de Claudia Chez Abreu sobre ¿Por qué fracasa la estrategia de Internet de una empresa en República Dominicana? Y otro donde Hipólito Delgado expone otros puntos más igual de importantes. Quiero añadir a este tema una visión de mi experiencia en el lado opuesto, es decir, desde dentro hacia fuera y dar ciertas recomendaciones a personas que, como yo, se enfrentan con situaciones que nos colocan en en la posición de ser parte del fracaso que estos dos blogueros exponen.
Un problema grave de mi diario es el lidiar con la la mezcla de roles en el medio “Internet”, me explico:

Un desarrollador no necesariamente sabe de comunicación, tampoco es alguien que se informe en el medio de la Web 2.0, haga uso de RSS o tenga nivel de redacción, y de cierta manera hasta resulta injusto esperar todo esto de esa persona (aunque no es justificable).

Por otro lado, los comunicadores siguen con su “imprenta” en el cerebro y no cambian su manera de redactar, no se llevan de la demanda general del público para crear contenidos de interés, tampoco saben que es un RSS, son incapaces de trabajar con aplicaciones Web de documentos compartidos y por más que le expliques que den cobertura por Twitter, no se animan, etc.

Los demás departamentos no asumen que son fuente vital de información de interés para ciertas áreas especializadas, siendo más específica, por ejemplo: datos estadísticos, sustentos de proyectos hacia la comunidad, etc.

Por estos motivos me convierto a veces en el velero que navega entre un archipiélago.

¿Qué hacer?

Bueno, en mi caso yo no me doy por vencida. Lo primero es que mi mismo rol de “webmaster” o webmistress (en femenino) está equivocado en forma y funciones, por razones que no vienen al tema. Sé, además, que el producto (Sitio Web) con el que cuento no es de la calidad que quisiera, pero también sé que poco a poco podemos llegar a perfeccionarlo. Lo principal, dentro de mi experiencia, es dividir lo que persigo en cuatro ramas:
  • El diseño
  • El desarrollo
  • El contenido
  • La difusión dentro del mismo medio.
Partiendo de ahí busco mejoras en cada campo con sus respectivos implicados, no es un camino NADA fácil, sobre todo cuando estás sol@, pero hay que echarle ganas y cuando no puedas con las porras, pues es válido explotar y decir tres dichos. Lo importante es en conseguir resultados, aunque sean ínfimos, cada día.

El ser encargado de un portal institucional te pone en el paredón, porque todas las críticas malas recaen sobre ti. Sin embargo, el hecho de que no recibas el soporte adecuado, los sistemas estén indebidamente desarrollados, los periodistas sólo se comprometan con enviarte notas de prensa con estructuras antiguas, la inversión en capacitación sea casi nula y que tus jefes no te den el apoyo necesario, no pueden despojarte de tu criterio y tus ganas de seguirte especializando en el tema.

Es imprescindible dividir tu evolución profesional y personal con la evolución de la empresa o institución para la que trabajas respecto a tu área. Es decir, que aunque no puedas implementar novedades y tendencias fácilmente, eso no te impide conocerlas y ponerlas en práctica a nivel personal.

Evita desinteresarte en temas porque en tu trabajo no le den la importancia suficiente, eso es un grave error y te atrasa como profesional en el medio.

Enfréntate a las críticas para tratar de mejorar e implica a quienes son también responsables de facilitarte la información para que aporten con su parte. Muchos de ellos están en posiciones de mayor rango, pero aún así, no dejes de hacerles saber de que esperas por su colaboración.

Si te sientes frustrad@ con los resultados, para tu salud mental, entiende que se trata de la empresa o institución, no de tu proyecto personal, pero aún así no bajes la guardia. Redacta reportes de las mejoras que entiendes necesarias y presenta alternativas asequibles. Aunque no sean implementadas, tendrás la satisfacción personal de que supiste visualizar con tiempo una necesidad, y a la vez, tienes constancia de que la responsabilidad no es 100% tuya.
 

Posted on 28. Oct, 2008 by ClaudiaRita in Reflexiones
Antecedentes:
El presidente de una asociación o institución X, posiblemente un señor con cierto prestigio laboral sobre los 50 años de edad, entiende que se necesita un portal de Internet que hable del propósito y los logros sociales que esta aporta. Recuerda que es amigo del señor ministro o el presidente de la empresa tal. Lo visita y le expone dicha necesidad. Inmediatamente el ministro/presidente acepta ayudar y lo refiere a los expertos en el área que trabajan para el, o en el mejor de los casos, demanda la presencia de estos y hace el compromiso en el acto. El empleado muy cortésmente se pone a las órdenes, intercambian contactos y el señor sale feliz con su proyecto en manos.

Entonces:

Hoy de repente me llegó un análisis a la cabeza sobre la cantidad de iniciativas para la Web que se han quedado en el limbo. Enumerando experiencias propias y próximas a mi, llego a la conclusión que muchos de ellos tienen para comenzar algo en común, por lo cual los he denominado: “proyectos donaciones”, es decir, que el interesado no es quien está pagando por el trabajo. Son solicitados regularmente a instituciones gubernamentales o a empresas privadas por ONG’s, asociaciones sin fines de lucro u otras instituciones gubernamentales con menos presupuesto, etc., de las cuales puedo citar estos casos:
  • Un reconocido deportista
  • Asociación de historiadores
  • Asociación sobre hecho histórico
  • Asociación sobre la agricultura
  • Fundación de ayuda comunitaria
  • Tres Instituciones Gubernamentales en diferentes administraciones
  • Proyectos Municipales y para ciudadanos

Independientemente de que se puedan presentar casos de mal servicio por parte de los desarrolladores asignados, ya sea utilizando recursos propios o contratados de quien accede a donarlo, el juego se termina trancando por el mismo motivo.

Simple Análisis:

Vamos a hacer una comparación simple, a ver si me doy a entender. Si analizamos los primeros portales que el dominicano empezó a visitar continuamente (cuando este fenómeno del Internet empezó) estoy segura que fueron los periódicos. No importa si eran buenos o malos en cuanto a diseño, tecnología etc. Lo importante es que tienen información nueva continuamente, es decir: “producen información” lo cual es realmente el punto al que quería llegar. Producir información, de ahí el éxito de los blogs y todo lo que es la web2.0.

Fuera de lo que es “noticia” seguro hay muchas cosas que podemos decir de nuestra asociación o institución, pero ¿Quién la produce?. Pareciera ridículo, sin embargo las cosas más básicas y más importantes son obviadas, lo que me hace recordar algo que me dijo un musulmán según Mahoma: “lo que Alá nos quiere esconder nos lo pone en frente”. El NO producir información, es la causa principal del fracaso de estos proyectos.

A los que logran malamente salir a flote, atravesaron un largo camino de tempestad brincando entre manos y manos, padeciendo de una especie de orfandad, hasta que los dueños verdaderos del tema asumen la responsabilidad en la que se meten. Si ellos no se integran o encargan a un personal que lo haga, no habrán resultados efectivos.

Conclusión:

Dice un proverbio chino: “Cuidado con lo que deseas que se te puede cumplir”. Querer un portal de Internet es como adquirir una mascota, según la especie necesitará diferentes atenciones, unas menos esclavizantes que otras.
 
Un amigo me preguntó que cual es el bagage necesario para dedicarse al ambiente web y la verdad es una pregunta bastante interesante a la par que difícil porque el Internet cada día va expandiendo sus ramas y haciéndose más específico o especializado. También un post muy difícil de resumir, pero vamos a intentar…

Vamos a ver, comparemos con otro medio de comunicación, por ejemplo la televisión:
Aquí trabajan varias vertientes, desde aquellos que fabrican el aparato, los técnicos que van desde camarógrafos, editores, sonidistas, escenógrafos y luminotécnicos entre otros, hasta los guionistas, periodistas, presentadores, artistas, maquillistas, en fin… varios más. Todos ellos tienen que adaptarse al medio, ¿a que me refiero?, bueno por ejemplo no es lo mismo manejar la cámara para filmar una película, que un noticiero. No es lo mismo iluminar una sala de teatro que un set de televisión, ni mucho menos cuando se filma en exteriores. Tampoco es lo mismo escribir una obra de teatro, que una serie de televisión o un programa de comedia. Es decir, que aunque una persona empiece en un medio y termine en otro o trabaje en ambos, siempre tendrá que ubicarse en el entorno al cual se dedica en ese momento. Como también, todos los que se dedican al medio deben de tener un conocimiento general del trabajo de los demás, no necesariamente para ejercerlo si no para saberlo utilizar.

Pues en el Internet pasa igual, hay desarrolladores, diseñadores, expertos en usabilidad y en estandarización, expertos en colocación de publicidad o en ranking, escritores, animadores, etc. Como este es un medio relativamente nuevo, donde verdaderamente a mediados de los 90’s la especulación con el alcance y su manejo era algo terrible, hay muchas ramas que han ido creciendo y reforzándose con el paso del tiempo y casi de manera involuntaria, por lo que existen verdaderas discusiones sobre carreras y terminologías como “webmaster” de las que varios tenemos nuestras propia definición.
Hace unos años simplemente con saber photoshop o fireworks, algo de HTML o usar un editor de este lenguaje era suficiente (claro que saber usar un software no te hace buen diseñador), hasta que los portales fueron creciendo en información y el manejo de la misma necesitaba un sistema más inteligente, por lo que surgieron los Content Management System (CMS) y así la cosa con el tiempo mientras más se facilita para el usuario final, más se especializa para el que tiene que desarrollar.

Ahora, si te vas a dedicar a esto, ¿entonces de que lado quieres estar?, involucrarte con el desarrollo de aplicaciones o herramientas que permitan que otros utilicen el medio efectivamente, por ejemplo, Blogger y WordPress: son CMS para blogs, sin ellos muchas personas no tuviesen la facilidad de tener una página personal donde además puedes almacenar tus históricos y hacer búsquedas de los mismos. Alrededor de estas aplicaciones y otras como el Mambo o el Joomla (en el cual está desarrollado este Sitio Web), hay miles de personas que desarrollan para ellas herramientas que puedan suplir las necesidades de los “usuarios intermedios”, o sea, personas como yo y muchos más que armamos el portal sirviéndonos de dichas herramientas para satisfacer el propósito del proyecto en el que trabajas, lo cual tampoco es una tarea fácil, porque requiere mucha investigación, prueba-error y estrés dado a lo típico que resulta el hecho de que una cosa dañe el funcionamiento de la otra… uf! Y así sigue la bola…

Sobre los conocimientos, eso es muy relativo, pongamos este ejemplo: el perfil de una secretaria de cierto modo va a depender de quien la contrata; la posición o la profesión del jefe va a determinar las exigencias del puesto. AHORA, todo es cuestión de equilibrio; una secretaria que maneje a su perfección varios idiomas pero que todo se le olvida o se le pierde, según el trabajo que desempeñe puede llegar a ser inútil frente a otra que no hable más que un idioma pero está al pendiente de todo y logre llenar esa falta de otro modo, quizás encargando las traducciones a otro compañero o contratista. Lo que trato de explicar es que muchas veces la eficiencia está en saber jugar las cartas que tienes.
Mis recomendaciones son:

  • Si eres diseñador gráfico, tienes que cambiar el chip y saber una diferencia básica entre el papel y la pantalla, entre lo cool y lo útil. Es imprescindible saber como funciona el HTML y el css, para no complicarle la vida al que tenga que “cortar” el diseño y convertirlo en una página web con cosas que en el fondo tal vez no valen el esfuerzo. También puedes ser tu mismo el que te hagas experto en CSS o experto en diseñar Plantillas o Templates para los CMS…
  • Si eres programador, a mi entender, tienes que trabajar de una manera limpia y que permita futuras migraciones, como también pensando que el contenido va a crecer. Hay algunos que pueden controlar varios lenguajes de programación, otros solamente se especializan en un área. Eso es muy personal, sin embargo estar al tanto de lo que va sucediendo en el ambiente es algo vital. Hoy día es difícil encontrar buenos programadores, aunque parezca mentira, es un área bien complicada porque se trata de un trabajo al que se le dedican muchas horas y no todos tienen la suerte de ser justamente retribuidos, por otro lado es difícil de verificar si la ingeniería está bien estructurada, ya que ¿quién se va a poner a revisar códigos y bases de datos a ver si las tablas y la lógica están a la “altura” de las circunstancias?, eso sólo se ve en empresas donde hay un concepto tecnológico en el que se invierta tiempo y dinero en capacitaciones, experimentaciones y desarrollo efectivo. Sin embargo es cuestión de ética, de entrega personal y de formalidad.
  • Si te interesa el medio de manera difusiva pues debes de estar al tanto de todo lo que la WEB2.0 nos va ofreciendo, de las estadísticas, el comportamiento de los usuarios, la demanda de contenido, etc.
Creo humildemente que es cuestión de hacerse un criterio un poco personal sobre el tema, aprender, discutir y compartir conocimiento. Saber elegir entre todo aquello en que seamos mejores y retro alimentarnos mutuamente con colegas que más o menos compartan tu mismo criterio y ¿por qué no? escuchar a los que tienen otra perspectiva.
 
Claro, es porque viste el JPG muy lindo y seguro piensas que la computadora hará el resto.
Para mi, en algunos casos las oficinas no resultan nada productivas, sobre todo para el que realmente tiene que producir algo que necesite concentración. Por ejemplo, es muy distinto dar servicios para dentro y fuera de una institución que implican cosas como: responder llamadas, resolver un problema técnico, supervisar a otros, entre otras que son rutinarias y que previamente se valen de un modelo o formato establecido.

En el caso específico de producir, ya sea, diseñar, desarrollar, escribir, inventar, etc., o se está en un ambiente donde todos estén en la misma onda o el estrés se duplica dada las continuas interrupciones. Igual cuando hay que leerse un manual o actualizarse en algún tema técnico lo cual es muy usual en el ambiente Web.

Cada vez que alguien me dice: “pero es algo sencillo, nada muy tecnológico, lo básico”, no logro cómo explicarle que aún siendo un proyecto pequeño hay procesos que son iguales. Por eso me reí mucho cuando Juan Carlos de phixarmedia me envió esta imagen que encontró aquí, la cual realmente explica a modo de chiste cómo se van horas resolviendo detalles que ni clientes, ni usuarios, ni mucho menos jefes comprenden. La he traducido para compartirla con ustedes.
 
En lo que se refiere al área de atención a un cliente, lo que si tiene claro un ejecutivo de cuentas de una Agencia de Publicidad o de RRPP es que en todo lo que es material de comunicación externa de sus clientes, ellos pueden encargarse del tema, incluso con el desarrollo de un Sitio o Portal de Internet cuando éste se lo solicita, así le facilitan a estos la vida y ganan ventaja ya sea comisionando por ser intermediarios o también para impresionar y llegar más lejos en la escala de servicios ofrecidos. En algunos casos, es muy cierto que hay campañas que por su naturaleza necesitan un Sitio en Internet que les dé soporte.

Cualquiera que sea el motivo, para nosotros los que estamos al final de la cola en esta fila, es que nos toca lidiar con la peor parte, porque es “trabajar para dos clientes” al mismo tiempo. Ambos tipos de agencias cuidan a sus clientes como Gollum del “Señor de los Anillos” a su treassure, y de cierta manera manejan el proyecto como si ellos mismos fueran el cliente, lo que hasta un punto tiene sentido, pero cuando disfrazan su quisquillocidad de perfeccionismo para justificar las exageraciones, es que surge mi desencanto. Una vez complacidos, van donde el cliente final el cual le hace todo tipo de cambios, incluso algunos detalles que el prototipo original ya tenía y la “intermediaria erudita” mandó a quitar.

Lo que más molesta es esa actitud difícil de explicar, en la que tu casi colega que te llama para que suplas esa parte importante que a él le falta y en vez de trabajar como un equipo donde ambas partes pueden aportar, se comportan con una especie de superioridad ridícula y petulante. Entonces, lo peor es que frente a sus clientes son incapaces de defender el prototipo que tienen en frente muchas veces porque como no son del área no entienden el por qué de muchas cosas, o si no, porque cuando el cliente le dijo lo que quería ellos respondieron que sí sin ningún tipo de reparo en cómo ni cuanto; le agregaron más ideas, le pusieron a volar la cabeza y luego no saben cómo lidiar con una promesa sin base, y otras veces, por simple temor.

Cuando una empresa como las que menciono se vale de contratistas para desarrollar su proyecto, es importante crear un ambiente donde frente al cliente somos uno, de parte del contratado tiene que estar claro que quien te contrata tiene la responsabilidad de responder por ti , pero el que contrata a su vez debe de consultar o hacer una reunión con el experto en el área y el cliente antes de prometer maravillas y sobre todo a la velocidad del rayo. Es bueno recordar que un contratista te puede salvar una cuenta, o resolverte cualquier emergencia que no hayas considerado dentro de un proyecto, crear buena relación con los mismos es lo más sano y provechoso.
 
Posted on 27. Mar, 2008 by ClaudiaRita in Experiencia Laboral, Reflexiones
En el mundo siempre digo que “hay gente y hay gente”. Está el amigo que trabajando en una empresa te contrata con el entusiasmo de que te ganes unos chavitos y te da tips para que tu trabajo sea aceptado de una manera más efectiva, te facilita el material que necesitas, escucha tus sugerencias y trata de enriquecer el asunto sin abusar del precio que estas cobrando, gestiona el pago de tu cheque lo mas rápido posible y convence a sus colegas a seguirte contratando para futuras propuestas o proyectos.

Por otro lado esta el amigo que te llama y te contrata, te deja super claro el hecho de que él es el cliente, no pierde oportunidad para humillarte frente a sus colegas, te intenta avasallar frente a su superior tratando de demostrar lo eficiente que es, sin embargo, quiere llevarse el mérito completo por el buen manejo del proyecto y se limpia con el contratista sus propios errores (entrega tardía del material, confusión en los datos, aprobación o desaprobación sin el visto bueno de su jefe, etc.). Y por último, se molesta cuando le solicitas que investigue por qué hay un atraso en el pago de tu factura.

Está también el amigo que te involucra en un proyecto “super interesante” de la institución donde trabaja, te convence de que hay que empezar cuanto antes, muerdes el anzuelo, y luego de que llevas semanas dedicándole tiempo, aún tu contrato no sale, pero tu amigo que está super entusiasmado con el tema, como te conoce, te llama hasta un sábado por la noche para seguir hablándote del asunto. Tu primer cheque sale después de que nota que estás incómodo. Luego te percatas de que el asunto se fué agrandando y que si sigues de bueno, la bola de nieve será tan grande que tendrás que dejar todo lo que llevas en brazos para seguirla moviendo. Terminas agotado y muy posiblemente sin amigo y a ver si algún día te pagan lo que falta.

Cómo olvidar al amigo que te toma en cuenta para un proyecto, no tiene capital pero entiende que el proyecto tiene potencial y si le haces el favor, te llevarás el mérito de haber participado y que tu nombre salga en los créditos. No repara en el hecho de que llevas en tu espalda el trabajo de “obrero” y que invertirás un tiempo que le quitarás a otras cosas que también llevarán tu nombre y además te están pagando. Aunque sea una vez hay que vivirlo.

Mi último perfil es el amigo que te contrata, es ñoño con su producto, llega a enloquecerte, pero una vez le descubres sus gustos y negocias ciertos aspectos, comienzas a ir en coche. Y lo mejor es que por más loco o necio que sea, es muy buena paga.
 
De la universidad al mundo laboral es muy común ver como personas saltan de un renglón a otro según como la vida o el destino los va ubicando y refiriéndome al mundo de las comunicaciones es bastante frecuente. Me pasó a mi de la publicidad al Internet. Realmente en la publicidad nunca ejercí de una manera directa y activa, sin embargo el “chip” que se obtiene del medio y de los años entre la universidad y los “guruses” con los que te relacionas, es muy difícil de cambiar. Inclusive cuando entré por casualidad a cursos de multimedia buscando un área nueva donde desarrollarme, pero con la intención oculta de mi verdadero interés en ese entonces; “aprender a usar los softwares de diseño gráfico full”, pensé que era un medio más para seguir siendo “publicista*”, o sea, migrar lo que tenía codificado en mi cabeza a otra plataforma nueva.


Nunca negaré que de la publicidad quedan muchas cosas buenas, sobre todo a la hora de desarrollar un “concepto”, cosa muy poco apreciada por muchos, pero llegar a un punto y a partir de él multiplicar su potencial es un largo camino, no siempre se tiene la suerte de que la “iluminación” nos llegue de un zopetón, pero los resultados de todos modos son sumamente gratificantes.

Cuando se trata de la web, es otro mundo, ya lo que es “cool” en mi chip publicístico puede llegar a ser una mala práctica en este medio. En vez de bregar con imprentas y productoras, hay que bregar con desarrolladores los cuales tienen diversas maneras distintas de llegar al mismo fin. Y detrás de un portal web, se encuentra una especie de torre de babel virtual llena de lenguajes distintos.

Toda una experiencia es cuando tienes que hacer un proyecto de Internet para o en conjunto con un publicista o agencia publicitaria; con tal de que todo se mueva, se transforme, salte, brinque y se despatille, no les importa valerse de herramientas que para los de este lado son casi puras “malas palabras” comparables con lo grave que sería el uso de la tipografía “comic sans” en el chip publicístico.

*Publicista. En República Dominicana se le llama publicista a todo aquel que trabaja en lo que se entiende que es el gremio publicitario, ya sea en el área de creatividad, arte, ejecutivo de cuentas, o cualquiera dentro de una agencia de publicidad, también al freelance, diseñador de camisetas, fotógrafos, dueños de bares, etc. También se dice de aquellos que van a las oficinas en jeans rotos, chancletas, t-shirts, ropa colorida o salen un poco de los estereotipos comunes. Usan palabras como : “cool” “coolisimo”, apero, aperisimo, feeling, concepto… (Pss! Mr or Mrs estreigt: es una broma).