Llamado a Reflexión a los Técnicos del Área Pedagógica del MINERD

Observo que se dan momentos en la vida donde hay personas que eligen tomar caminos, por los cuales, no saben si hay regreso o lugar por donde poder doblar.

Sentí mucha pena viendo la rueda de prensa que hizo el Ministerio de Educación, sin la presencia del Ministro, más bien, valiéndose de representantes del área pedagógica acompañados de representantes de la sociedad civil, para dar lectura a un comunicado, justificando y minimizando el fracaso del “Proyecto Libro Abierto”, ofreciendo datos incorrectos y fácilmente refutables.

Lo primero es que mentirle al país de esa manera es una falta grave, y lo segundo, es ver que personas con una larga carrera en el MINERD, respetadas por sus servicios ofrecidos y con capacidad de cuestionamiento y determinación para tomar posiciones frente a una situación tan delicada, hayan decidido optar por no darle la importancia que se merece este tema, y ofrecerse a dar lectura a una comunicación que quedará marcada en la historia como un legado de falsedades a la población.

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El MINERD es una institución con una amplia empleomanía y que tiene a su alrededor el sindicato más fuerte e involucrado del país, un sector empresarial de larga data, más otro sector educativo no gubernamental que también orbita cercano al tema, es decir, son élites que se conocen y vienen danzando con el vaivén de las olas por décadas, por lo cual, ya sea por los documentos públicos de los sistemas de transparencia que se dejaron establecidos desde los gobiernos del PLD, por medio de técnicos docentes indignados de los Niveles o el Área Curricular de la sede central, consultores, o hasta el personal docente de las escuelas; TODO SE SABE.

Quienes hemos trabajado algún tipo de contenido que haya tenido que pasar o ser revisado por la Dirección General de Currículo, tenemos algo claro; lo largo y exhaustiva que es la revisión de los materiales didácticos, llevándonos, a veces, hasta la desesperación, por lo cual, dudo mucho que dicha dirección revisara los libros que hoy son sujetos de un escándalo, a menos, que hayan barrido con todo el personal y puesto en su lugar personas ignorantes del tema a ejercer esas funciones. De lo contrario, sigue siendo un área con demasiada experiencia en metodología de evaluación y consultoría, comprobable en los cientos de publicaciones previas sin errores, y menos, de la magnitud hoy día denunciada.

Otra información que me ha llegado, es que el Ministro Ángel Hernández creó un departamento que trabajó paralelamente a la Dirección de Currículo para estos nuevos libros, algo que tendría para mi un mayor sentido por lo antes señalado.

Debemos de recordar, que este proceso de compras no se licitó, como tampoco, queda claro por qué vía fueron pagados, es decir, que viola la Ley de Compras y la Ley de Transparencia del Estado, y para colmo de males, ha dejado una pérdida de dinero exuberante, no por una simple equivocación humana como quieren hacernos creer, si no, por la tozudez, la arrogancia , la falta de transparencia y la negligencia que acompaña a esta administración, que con toda razón nos despierta sospechas.

Hay una canción de Ruben Blades que se llama “Decisiones”… y sigue con la frase… “todo cuesta”, que se la dedico a modo de reflexión a quienes se sentaron ahí a leer y apoyar un documento que quiere minimizar el abuso, la falta de transparencia, la irresponsabilidad, la injusticia y el deterioro del erario público. Peor aún, arrastrando la dedicación de años de sacrificio de técnicos docentes que sí se esfuerzan en hacer una tarea loable.

No vale la pena prestar su imagen y sus años de carrera para servir de muro de contención de las barbaridades de los dueños de universidades que hoy nos gobiernan, quienes han demostrado ser unos indolentes ante la población más pobre, a menos, que se quieran encubrir intereses personales, cosa que me costaría mucho creer de personas que llevan décadas sirviéndole al sistema, pero, se los digo a modo de reflexión, para que tengan presente que esa es la percepción que les puede quedar a quienes observan desde afuera.

Haití: ¿Un conflicto creado?

Quienes estamos en la política y alguna vez hemos tenido acceso a estudios y encuestas de sentimientos, sobre temas que despiertan interés y ciertas pasiones, sabemos muy bien, que el tema TOP 1 es la Migración Haitiana.

No existe, hasta hoy, un tema que una más a dominicanos y dominicanas que nuestras supuestas relaciones conflictivas con Haití, y digo supuestas, porque el “conflicto” en cuestión, se debe a la  alta tasa de personas haitianas que emigran a República Dominicana huyendo de la pobreza extrema e inseguridad que padecen. 

Sin embargo, si el problema de la emigración es considerado un conflicto, entonces, nosotros estaríamos en conflicto con Estados Unidos, España, Venezuela y otros países. Me explico, conflictos reales tienen Rusia y Ucrania, Israel y Palestina.

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Obviamente, es un problema grande que nuestro país vecino tenga tanta pobreza, que sea un Estado fallido con bandas poderosas de delincuentes bien armadas que provocan frecuentes revueltas, terminando con la vida de sus conciudadanos, quienes no cuentan con un sistema mínimo de salud, cobertura educativa, agua, etc.

Detrás de las situaciones migratorias, existe siempre mucha ambivalencia e hipocresía, porque, sin duda, hay grupos económicos que se lucran de esta realidad (aquí y en todas partes). Lo más interesante, es observar cómo culturalmente hemos logrado que el heroísmo y el anti-haitianismo sean sinónimos. Lo que resulta algo “atractivo” para quienes ejecutan políticas populistas e irresponsables, porque es una muletilla medíatica que funciona.

Entonces, ¿Qué mejor estrategia que la de crear un “conflicto” con Haití para cambiar el tema radicalmente? Especialmente en época electoral, con un gobierno que no tiene ningún cambio positivo que exhibir, ya que no ha podido ni siquiera mantener funcionando bien lo que ya se operaba de manera sistemática como el Pasaporte, el Metro, el 911, etc..

Casualmente desde que llegó el Gobierno del PRM estamos como el cuento de  “ahí viene el lobo” respecto a Haití; jugando con las pasiones que impiden un buen razonamiento de gente que está crispada y asustada. Y si observamos bien, este tema surge cada vez que se destapan problemas graves, en este caso, los libros de educación, entre otros.

Pero decía Abraham Lincoln que “no se puede engañar a todos todo el tiempo”, y esta vez son más quienes están reaccionando con sensatez ante esta bola de humo respecto al canal de riego del lado haitiano del río Masacre, tema que vine gestándose desde el 2021 con la anuencia de ambos países, a espaldas de la opinión pública y según el documento técnico del Ministerio de Medio Ambiente que se ha hecho público recientemente con fecha del 26 de mayo del 2021, el cual, recomienda una serie de medidas para que ambos países se beneficien, que visiblemente, no fueron tomadas en cuenta, es decir, que han ignorado el levantamiento que hizo el personal especializado del propio Gobierno. ¡Cuanta irresponsabilidad!

Y mientras pasa el dichoso “conflicto ficticio” mandamos tropas y cerramos la frontera, el Presidente del país se fue a Cuba y el jefe de la Armada estaba en Londres. Obvio, quien sabe muy bien lo que se mueve y cómo funciona el ABM (Allante, Bulto y Movimiento), no tiene por qué cambiar su agenda.

Entre el bien y el mal, sin tener nada que mostrar

Nuestro presidente y ahora también precandidato presidencial, Luis Abinader, insiste con hacer cumplir el refrán: “dime de que presumes, y te diré de qué careces”. Su campaña reeleccionista consiste en seguir usando el odio y sus sentimientos derivados como eje principal de su discurso, pero con un ligero “twist”.

¿Es extraño encontrarse en una novela, película o cuento a un personaje motivado por la envidia que se la pasa culpando y criticando a otros para ocultar sus propios defectos?

No he de extrañarnos que algo tan común y hasta rústicamente utilizado en lo coloquial, sea elevado como el discurso base de este gobierno que a tres años de su prometido “cambio” no tiene nada importante y sostenible que mostrar.

“El pasado es oscuridad” dice el Presidente, sin embargo, los apagones y el alza del precio de electricidad son parte de los principales problemas de los que se queja la ciudadanía en este Gobierno.

Cuando le convenía, imitaba a José Francisco Peña Gómez y su discurso anti-reeleccionista, pero como para nadie debe de ser sorpresa, ahora dice que no es así. Como siempre, se ha tratado de satanizar el instrumento cuando les era conveniente, en este caso la reelección, así hicieron con los préstamos, los fideicomisos, la nómina del Estado, etc.

Su recurso ahora es hacer un contraste irreal del bien y el mal, lo claro y lo oscuro. Obviamente, a carencia de políticas públicas que mejoren la vida de la gente, inventémonos un nuevo “Cuco”, y listo.

Quienes ahora se auto denominan “Los Buenos”, han abandonado el campo dominicano y su agroindustria, así mismo, luego de tanto hablar de la dichosa fórmula cuando eran oposición, desde que llegaron al gobierno, resulta que la gasolina no baja de precio.

Son tan buenos en ineficiencia que han hecho una gestión educativa precaria y escandalosa, y tan buenos en indolencia, que han descuidado a el programa de medicamentos de alto costo , el programa de alfabetización nacional y la atención adecuada a la Primera Infancia y a los niños y niñas con condiciones especiales. 

En manos de los buenos, ha subido la mortalidad infantil, la delincuencia, la canasta básica, los útiles escolares, la energía eléctrica, y por consiguiente, el hambre y la pobreza.

Muy buenos para aumentar la nómina del Estado de manera exorbitante, la misma que dijeron que bajarían considerablemente, incluso, siendo oposición, sometieron proyectos para quitar supuestas instituciones “innecesarias”, mientras que ahora, pensionen a sus militantes de partido, inventando una nueva modalidad: “botellas de por vida”.

Que buenos, ni que malos, esos son extremismos ridículos; simplezas a la que recurren personas presas de sus propias trampas y mentiras.